4 de enero de 2010
en mi boca desnuda,
una promesa en suspenso.
Una mujer lejos,
atesora el silencio.
.
21 de diciembre de 2009
13 de diciembre de 2009
un poco de humor para los Sistemas Socioculturales de América
el indio hiperreal, resumido y parodiado perfectamente por el señor Gary Larson. te quiero maldita antropología, pero dejame disfrutar del día por favor!
8 de diciembre de 2009
y así tus manos se abrirán por toda la poesía
23 de noviembre de 2009
cuando tengo mucho para estudiar me gusta pintar
22 de noviembre de 2009
de las épocas en que decía que iba a ser poeta
La bruja feliz
La brújula, no, no
digo la burbuja, no, no
digo la bruja...
está feliz,
porque vive en una cueva
porque come puré de tierra
y porque vuela
en una escoba de canela
Julieta, 1996
fe de erratas: gracias a mi no-amiga de segundo grado flopiii, recordé que en esas épocas no decía que iba a ser poeta, sino POETIZA: evidente ñoñez.
PD: gracias por la memoria flo
18 de noviembre de 2009
15 de noviembre de 2009
11 de noviembre de 2009
de cómo lo fantástico nos cambia la mirada
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.
.
Julio Cortázar, Aplastamiento de las gotas.
.
Es increible cómo después de leer este fantástico cuento, nunca volvemos a mirar a través de una ventana, que nos ofrece un día de lluvia y un aplastamiento de las gotas, de la misma manera. Y sacamos fotos, pensando en él
3 de noviembre de 2009
mercí et au revoir, Claude
20 de octubre de 2009
In memory of myself
As if I could begin
where my voice has stopped, myself
the sound of a word
I cannot speak.
So much silence
to be brought to life
in this pensive flesh, the beating
drum of words
within, so many words
lost in the wide world
within me, and thereby to have known
that in spite of myself
I am here.
As if this were the world.
14 de octubre de 2009
7 de octubre de 2009
4 de octubre de 2009
inmensidad
conmoción.
canción
corazón libre
emoción.
melodía
dulzura
sonrisa.
grito
sudamérica
temblor.
negra,
te vas
con tu canción posible,
como un pájaro libre.
te vas
como en sueños
con tu alta fidelidad
con sudamérica en tu voz
te vas
para brillar
en otros cielos.
es sudamérica su voz
Canta como las almas en el viento 22 de septiembre de 2009
Oliverio dice, y nosotros hacemos caso
de Oliverio Girondo, 10, Espantapájaros
11 de septiembre de 2009
7 de septiembre de 2009
6 de septiembre de 2009
donde pienso no soy, donde soy no pienso
27 de agosto de 2009
dialogo surrealista o los efectos de la buena pipa
Paso a relatar: tarde de invierno con temperaturas cercanas a los 30°, jardín de casa, gato doméstico intenta cazar pájaros con el resto de instinto que conserva, nonna teje con lana verde, tal vez un chaleco, niño lee, nieta mira a nonna y dice:
- Nonna, vos cómo te imaginabas a la "buena pipa"
- Aaah, querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Sí, esa, cómo te la imaginabas?
- Yo me sé ese cuentito eh! Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- No Nonna, te estoy preguntando cómo te imaginás VOS a la buena pipa!?
- Mmm, como una pipa, buena! (cara de "amínomeengañás!")
- Dale, nonna te pregunto la imagen que te hacés de la buena pipa, cuando te digo buena pipa en qué pensás?
- Yo me sé ese cuentito eh! Vos te pensás que me vas a engrupir? Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Nonna! No te estoy contando el cuento de la buena pippa! te est..
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- No Nonna!
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- ...
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Aaaaahg!
Después me acordé que una vez, me cansé de aceptar que el cuento de la buena pipa se hiciera rogar tanto, me di cuenta de que tenía todo el poder de ser la niña que rompiera con todo ese hostigamiento, y me inventé un cuento de la buena pipa. Creo que se lo conté a mi nonna.
de la imaginación, la resignificación, la infancia y sus libertades
Para mí, la buena pipa, no era una pipa, tampoco era buena. Tenía vida, eso sí. Vivía en una casa, como la que cualquier chico puede imaginar, o por lo menos yo: paredes de madera oscura, techo a dos aguas, chimenéa, caminito, ventanas con percianas, creo que de madera y verdes. Ahora bien, la buena pipa, tenía forma, claro, no de pipa, era completamente amarilla, no tenía rasgos definidos, era más bien como tres rombos que se seguían verticalmente y se movía de forma muy extraña, como en zig-zag.
Con el tiempo, (EL TIEMPO!) descubrí que mi querida y ahora extraña (¿cómo podría la buena pipa ser de otra manera?) era igual al logo de los trapos amarillos que juntan olor en las cocinas, la ballerina.
No fue desilusionante darme cuenta de que dentro del conjunto de palabras "la-buena-pipa" estaba la palabra pipa y que yo nunca había pensado en una pipa sino en un logo de trapos, fue simplemente una sensación mágica, única e irrepetible.
Y ustedes cronopios lectores, cómo la imaginaban o imaginan?
A mí, la buena pipa me sigue fascinado.
14 de julio de 2009
detalles surrealistas de la infancia:
8 de julio de 2009
73
3 de julio de 2009
dibujo ojos
1 de julio de 2009
29 de junio de 2009
de lo que no puedo ocultar o un paréntesis político
25 de junio de 2009
22 de junio de 2009
in wonderland, forever
Alicia se quedó demasiado desconcertada con todo esto para decir nada; de forma que tras un minuto Humpty Dumpty empezó a hablar de nuevo:
-Algunas palabras tienen su genio... particularmente los verbos..., son los más creídos..., con los adjetivos se puede hacer lo que se quiera, pero no con los verbos..., sin embargo, ¡yo me las arreglo para tenerselas tiesas a todos ellos! ¡Impenetrabilidad! Eso es lo que yo siempre digo. –
-¿Querría decirme, por favor --rogó Alicia-- qué es lo que quiere decir eso? -Ahora sí que estás hablando como una niña sensata --aprobó Humpty Dumpty, muy orondo. --Por «impenetrabilidad» quiero decir que ya basta de hablar de este tema y que más te valdría que me dijeras de una vez qué es lo que vas a hacer ahora pues supongo que no vas a estar ahí parada para el resto de tu vida. -Pues no es poco significado para una sola palabra! --comentó pensativamente Alicia. Cuando hago que una palabra trabaje tanto como esa explicó Humpty Dumpty-- siempre le doy una paga extraordinaria.
-¡Oh! Dijo Alicia. Estaba demasiado desconcertada con todo esto como para hacer otro comentario.
-¡Ah, deberías de verlas cuando vienen a mi alrededor los sábados por la noche! --continuó Humpty Dumpty.
-A por su paga, ya sabes... (Alicia no se atrevió a preguntarle con qué las pagaba, de forma que menos podría decircelo yo a ustedes.)
-Parece usted muy ducho en esto de explicar lo que quieren decir las palabras, señor mío --dijo Alicia-- así que, ¿querría ser tan amable de explícarme el significado del poema titulado «Galimatazo»?
-A ver, oigámoslo --aceptó Humpty Dumpty-- soy capaz de explicar el significado de cuantos poemas se hayan inventado y también el de otros muchos que aún no se han inventado. Esta declaración parecía ciertamente prometedora, de forma que Alicia recitó la primera estrofa:
Brillaba, brumeando negro, el sol,agiliscosos giroscaban los limazonesbanerrando por las váparas lejanas,
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.
-Con eso basta para empezar-- interrumpió Humpty Dumpty-- que ya tenemos ahí un buen montón de palabras difíciles: eso de que «brumeaba negro el sol» quiere decir que eran ya las cuatro de la tarde..., porque es cuando se encienden las brasas para asar la cena.
-Eso me parece muy bien --aprobó Alicia-- pero, ¿y lo de los «agilisco- sos»?
-Bueno, verás: «agiliscosos» quiere decir «ágil y viscoso», ¿comprendes? es como si se tratara de un sobretodo..., son dos significados que envuelven a la misma palabra.
-Ahora lo comprendo --asintió Alicia, pensativamente. --Y, ¿qué son los «limazones»?
-Bueno, los «limazones» son un poco como los tejones..., pero también se parecen un poco a los lagartos..., y también tienen un poco el aspecto de un sacacorchos...-Han de ser unas criaturas de apariencia muy curiosa.
de Alicia a través del espejo, Lewis Carroll
21 de junio de 2009
18 de junio de 2009
de cómo toman color las cosas,
(ahora entiendo a qué te referías, Julio, con los horrores floridos, ahora sí)
16 de junio de 2009
duda
es que acaso estoy pintando el escenario?
en la poesía de Oliverio
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada
2 de junio de 2009
de mis siete años
21 de mayo de 2009
17 de mayo de 2009
11 de mayo de 2009
5 de mayo de 2009
4 de mayo de 2009
en los recuerdos

27 de abril de 2009
el sentimiento de lo fantástico
24 de abril de 2009
ahora, a buscar la vida

ya comprendo la verdad
estalla en mis deseos
y mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios
.
ya comprendo la verdad
.
ahora
a buscar la vida
.
Salvación, Alejandra Pizarnik
22 de abril de 2009
más polifonía!

ando
cantando mariposas muertas,
dibujando ojos, cielos,
viviendo.
trabando la mirada perdida,
sabiendo que el miedo me está robando,
buscando fantasmas que me saquen la esperanza,
insistiendo en abrir las puertas del mar,
deshaciendo las jaulas opresoras,
señalando el silencio inocente,
desnudando la luna danzante,
pensando el misterio de la realidad no percibida,
¿de la realidad no percibida?
la casa se volvió árbol,
el árbol cayó,
y nadie estaba ahí.
20 de abril de 2009
.
puedo perderme en el tacto,
prescindir de la mirada hervida.
puedo atravesarme de cielos,
de pájaros.
en la frescura de la noche,
entregarme al silencio
sin pretender o exigirle,
puedo sentir el adentro
y el afuera,
puedo escuchar de mí
un grito que no digo.
13 de abril de 2009
ahora: en el trazo
6 de abril de 2009
y ¿qué estoy haciendo?
subiendo sin vals, sin armonía,
sin que se me enrieden los ojos,
subiendo mientras te miro, subo.
subiendo sin la niebla que cubre la memoria
subiendo sin nadie que me aguarde,
tal vez unos ojos,
que no quiero asumir,
subiendo a la sombra de un silencio de silla sola
subiendo y ¿qué hago conmigo?
subo,
subiendo y ¿qué digo?
digo que subo,
subiendo te recorto, te recorto
y llevo conmigo,
sólo lo que de vos quiero
subiendo, no me dejes sola
no me dejes sola con mi espejo, no.
subiendo, subo y mi corazón late.
30 de marzo de 2009
desparramada
y sentir sólo el ruido del agua que cae y la oscuridad dolorosa,
si venzo la realidad y los pies se despegan,
si pruebo estirar los brazos para tocar el mar
y ver si se humedecen las palabras,
si trato de pensar en alguien en mí pensando en mí
o si le pierdo el miedo a la ausencia detrás del viento,
y ver si cuando hablo de lo que no es, soy
si puedo oir mis voces sin hablar ni recordar
o quebrarme los huesos para ser libre
y abrir la boca y que se coma todo,
todo lo que de mí quede.
17 de febrero de 2009
-
del perfume a pasto húmedo
que protege envolviendo,
de la ilusión del amor libre,
de los pies que saben caminar,
de los sin razón, del instinto,
del color lila, dulce,
de un niño inocente que acepta
que el cielo es celeste, y el celeste es.
de la que creo soy, la verdad implacable,
del optimismo en el fin del mundo,
de los árboles que dibujé sin raíces,
de los ojos que se cierran, sin culpa,
.............[soy un viento violento que grita en silencio...
12 de febrero de 2009
Empiezo por Alejandra;
cansada de los pasos en vano
de la oscuridad que encandila,
cansada del ahogo y de las flores
que se meten en la boca,
de la rabia de las palabras dulces,
inconcientes
cansada de los ojos que pesan
como sombras sin nombres,
del aire irrespirable y de las lágrimas
por lo que no puede
cansada del juego en el jardín prohibido,
donde los pasos, son manzanas
del abrir y cerrar resignado de los brazos
cansada de estar y no poder ser
de intentar y no poder ser
cansada de no poder ser.
si
la vida en un racimo de nubes,
si te atreves a buscar
el sabor del color rojo,
si te atreves a sonreir
al misterio de dos árboles abrazados,
si te atreves a pensar
en el abrazo de un muerto,
si te atreves a dibujar
un ojo ciego,
si te atreves a embriagarte
del canto de una mosca,
si te atreves a clavarte
las uñas en las uñas,
si te atreves a dejar
tu cuerpo junto a las flores,
si te atreves a creer
que esto concluye.
21 de marzo de 2007
una unidad posible

caminarte los ojos
ver como mis piés
se hunden en vos
y ver cómo
de a poco
vas atrapándome
y voy sintiéndome presa
abrazada por tus ojos
estaqueada en tu mirada
enamorada
llovida
mojada de tu amor
embriagada de tu ser
de tu voz
tus labios
caricias dulces
dolor
de amarte tanto
y quererte cerca
cada vez
más
cerca
hasta ser uno
y ya no amarte
ni pensarte
ni poder mirarte
sólo uno.
unidad amante
que estalle en el aire
todo lo que soy
te lo entrego.
te entrego mis lágrimas más oscuras
mis palabras más duras
mis dibujos más crueles
las melodías que más me han hecho llorar
te entrego mis besos más tristes
mis abrazos desgarrados
mis manos que no tocan
mi cuerpo cansado
mis ojos ciegos
y todo lo que soy
eso,
eso que es tan poco
que se desvanece
en lo que dura esta oración.
s (er-iendo)
que somos aquello
que no podemos
ver, tocar, oler
sentir,
aquello que nunca seremos-siendo
efímero
por primera vez, enfrentarme a la cruda realidad,
diría que todo es mentira.
Nada de esto (ni de aquello) es cierto.
No es cierto este bolígrafo,
ni lo es este papel.
No es cierta la melodía,
ni el cepillo, ni la lluvia, ni su canto celestial.
No es cierto que me amas,
ni tampoco lo es mi amor.
No es cierta la muerte,
ni la vida.
No es cierta la envidia,
porque tampoco es cierta la virtud.
No son ciertos mis ojos,
ni lo es su marrón.
Tus palabras no son ciertas
ni tu voz, ni su color.
No es cierto mi llanto,
ni mi dolor.
La emoción de estar vivo,
la traición,
tu sonrisa,
nada de eso es cierto.
No es cierta la felicidad
y tampoco esa canción.
Y no es cierto este poema
efímero,
soberbio,
que empieza,
me miente,
termina,
y se esfuma en el aire
mirada
zambullirme en un océano violeta,
sentir lo húmedo de tu color
de tu suave color
ver mis ojos en los tuyos,
el calor de tus manos
nadar sin fin en tu mar
hasta abrir los ojos
y verte al fin...
sonriendo.
12 de julio de 2006
Decidió salir
El sol de la tarde comenzaba a caer. Por un segundo sintió que era una tarde demasiado hermosa para…Y sí, sí que lo era, pero ¿qué era más fuerte? Decidió salir.
El sol le pegaba justo en la nuca, podía sentir ese calor a través de todo su cuerpo, como si el sistema solar estuviera totalmente instalado en su organismo, las sensaciones podían girar alrededor de esa tibieza cual planetas, con sus mares, sus montañas, y todas tenias sus lunas, y por sobre todo una brisa que dormía a cualquier mortal que disfrutara de ellas.
Cada suspiro era juzgado, cada suspiro era eterno, cada paso, cada enfoque, cada instante era todo. Dejaba caer los párpados cada tanto y congelaba en esa posición por un largo rato, sin dejar de caminar. Caminaba sin rumbo, pero sabía hacia dónde iba.
Mordía sus labios, pero no como siempre, no con esa resignación, no con esa fuerza, no con esa impotencia, con suavidad, como disfrutando de el roce entre sus dientes y sus labios, y se cosquilleaba con la lengua el paladar. Desde chico había aprendido a divertirse de ese modo, jugueteando por dentro, riendo, y por fuera su expresión azulnochefría.
De repente sintió un cosquilleo, un cosquilleo en el pecho, y se echó a reír, y rió, y rió, y rió mucho, y pensaba: “¿cómo puedo reírme de tanta paz, dolor y razón?” sin embargo su risa fue más, y no paró. Pero todos sabemos (desde pequeño) que lo que vemos no es. Pensó que su madre estaría preguntando por él, busco un teléfono, y cuando localizó uno comenzó a observarlo. Era tan extraña esa sensación, todo era ajeno, todo era tan extraño ese día, todo había cambiado de sentido, el dolor provocaba risa, ¿y el teléfono?
Empezó a marcar, acariciaba los números y repetía: “ocho, cuatro, siete...” y a medida que iban pasando comenzaba a gritar cada vez más fuerte: “cinco, tres, ocho”.
La gente pasaba, rápidamente, miraba y volteaba.
El teléfono dio tres tonos y se escucho una voz en el teléfono, su mamá: “ma, a casa vuelvo en un rato, estoy cansado ya”. Colgó, rió y una lágrima comenzó a caer por su mejilla, cada vez más pálida. Pasaba por la plaza y se sentó, los pájaros eran bellos, ¿por qué nunca antes lo había notado? ¿Por qué nunca antes había visto lo lindo que era ese olivo? ¿Por qué esa paz y ese placer lo hacían sentir tan mal? ¿Por qué nunca antes se había dado cuenta de lo mucho que lo enamoraba ese cielo?
Todo era tan claro, todo lo que antes había sido todo era nada ahora y todo era su vida, y sus miedos, y su madre, su carrera, y el tiempo, y Amanda.
Y seguía riendo, y reía cada vez más fuerte, y de a poco la risa iba volviéndose más vil y cada vez iba mutando, de risa a grito, de grito a llanto, de llanto a risa…
Ya no caminaba sin rumbo, ahora se dirigía a la estación, pero esta vez, no sabía a dónde iba.
Tenía que sacar un boleto, cuando la chica de los boletos preguntó “¿a dónde?” hubo un silencio, qué no duró más que dos segundos, pero fue infinito.
“a Glew”. Amanda vivía en Glew. Bajó las escaleras, y en cada escalón hacía una pausa, no había apuro, nada era importante, o sí, pero nada de lo que antes era todo, lo era hoy. En el túnel la oscuridad prevalecía, no podía evitar mirar hacía todos los rincones cada grieta en el techo, cada charco de agua, cada hombre. De a poco se acercaba a la salida, el sol le invadió los ojos de golpe. No soportó tanta luminosidad, se tapo la cara con las manos y apretó fuerte los ojos.
Ya estaba en el anden, lentamente comenzó a acercarse al borde. Nunca había esperado el tren con esa actitud, la impaciencia no lo afectó, al contrario, observaba cada detalle, cada piedrita de las que recubren las vías, cada residuo, cada cigarrillo, cada papel de caramelo. En ese momento vio que la gente, toda, comenzaba a moverse de un lado al otro, volteó la cabeza y lo vio. Ahí venía el tren. No tenía mucho tiempo para tomar la decisión, abrió sus brazos, como queriendo volar, tomo aire, lo exhaló, pero cuando estaba a punto, cuando estaba ya decidido de que saltar era la mejor opción, miró ese cielo y el teléfono sonó.
9 de octubre de 2005
ocultandome]
y ver por fin
la realidad ante mí.
Lento va abrazandome
sube por mis piernas
deslizandose suave
va silbando..
un soplo por la panza
un frío por mi pecho..
y es ahora...
Abrir para ver
sus manos en mi cuello
apretando...
umbral de mí
es testigo
de mi desesperación
sin rumbo,
voy,
hacia el brillo
de mi propia sangre
y es allí
en ese extraño crepúsculo
donde dejo
mi boca muda
de gritos sin aliento.
y me alejo..
25 de agosto de 2005
Quisiera que entendieras
sin palabras.
como yo entiendo al mar
o a la lluvia,
gritar sus penas en silencio.
quisiera que entendieras
que mi indiferencia
es grito de dolor
como lo son las olas,
del mar,
como lo son mis voces
de vos.
Quisiera que me entiendas,
a mí, sin palabras,
como yo entiendo al pájaro
que planea y dibuja
en el aire libertad
quisiera que entendieras
que no vivimos el mismo idioma,
que mis lagrimas no son rencor,
ni mis ojos realidad
que mis manos se mueven
buscando una señal
que si salto es para verte
sonreír detrás del muro
y que cuando te miro a los ojos
te estoy diciendo mucho mas
Quisiera que entendieras
que no vale lo que digo,
que a mis palabras
se las lleva el viento
y que es mejor dejar
que el tiempo hable por mí
y que no quiero que escuches
lo que digo
ni leas lo que escribo
porque yo quiero hablarte sin palabras
simplemente mirarte
y decirte mucho mas
como quisiera que entendieras
que las hojas hablan
al caer del árbol
y las nubes lloran
cuando las separan de la lluvia
como mis ojos gritan
al ver pasar el tiempo
quisiera tanto que entendieras
que lo que ves, no es.
30 de julio de 2005
-
los árboles florecen en la primavera,
brillan con el sol del verano,
entristecen con el suave otoño,
y vuelven a caer.
todo tiene un ciclo,
todo empieza,
todo brilla,
todo opaca,
todo cae,
todo vuelve a nacer.
Algo me dice,
que soy parte de ese todo,
que ese árbol está a mi lado,
que no hay nubes, ni cielos,
que no hay techos que me protejan,
ni fuego que me abrigue.
No quiero.
No quiero estar allí.
Algo me dice,
que llega la hora.
La hora en que sin mirar hacia arriba
debo apuntar hacia el árbol.
Intento enfrentarlo,
lo engaño,
trepo por sus ramas,
siento como su corteza lastima mi piel,
pero no puedo para de reír,
no puedo evitarlo.
Y cuando estoy en la cima,
cuando siento en mi pecho,
el latido de la victoria,
oigo un infinito silencio,
un silencio que me condena a bajar la cabeza,
no quiero hacerlo!
no quiero dejar de pelear!
pero no puedo aislarme,
siento...
un silencio, una falta de eco,
que me hace caer lentamente.
Cierro los ojos.
Ya soy parte de sus raíces.
Abstracción y Realidad
La música comenzaba a subir por su cuerpo. Sonreía, no podía evitarlo. No podía evitar ninguna de las reacciones que su rostro reflejaba. Era una sensación de placer que jamás había sentido. Y cuanto más ascendía el sonido, el lugar se iluminaba.
Podía percibir la luz, aun con sus ojos cerrados. Su cuerpo podía percibir cualquier tipo de estímulo. Sus sentidos estaban hechos uno. Sentía la luz en su piel, la música en sus ojos, reían sus pies, gritaban sus brazos. Comenzaba a sentir que su cuerpo se alargaba, que podía estirarse, que ya no cabía en ese pequeño espacio, que nada bastaba a su alma, cada vez más grande. Podía sentir como iba creciendo, como un globo iba aumentando su tamaño, y su alegría acompañaba esta sensación de “maduración”. Sentía que nada podía hacerle mal, nunca se había sentido así. No podía parar de reír, y estremecerse como si algo le hiciera cosquillas permanentemente.
En ese instante, todo se detuvo. Ya no podía soportar tal felicidad, comenzaba a transitar por otro lugar, otra sensación completamente distinta a la anterior. Ese lugar era cada vez más pequeño para ella, sus ojos comenzaban a llover, su cuerpo inmóvil, sin más música, sin más luz.
Escuchaba una voz, la llamaba muy lentamente, comenzaba a sentir sus pies sobre la tierra, y las lágrimas tocaban por fin el suelo-realidad.
29 de julio de 2005
sedentario amor
has echado raices
en este corazón
has luchado contra todos,
con la tierra misma,
has luchado con tu propio tronco,
tus propias hojas,
el color de las mismas.
Tus raices no tienen
quien les de de beber,
sin embargo
has crecido y crecido,
has superado inviernos,
han caido tus hojas ya.
pero..
cuando crees que ha llegado el fin,
cambia la estación (siempre lo hace)
llega la primavera y floreces,
no solo tus hojas desprenden vida
sino también tus flores
y sientes que eres el amor más hermoso.
no temas,
anda, grítalo!
has que tus ramas se desprendan de tu cuerpo,
estirate,
intenta llegar alto..
intenta tocar ese cielo que tanto te enamora,
no te plantes amor,
que tu vuelo es infinito,
y en el se encuentra...
tu eternidad, tu libertad.
30 de junio de 2005
Por qué?
por qué no?
estoy tan cansada
tan harta de mi misma
tengo tantas ganas de despegar
pero no,
todavía están heridas mis alas
aunque me resulta delicioso
el sabor de este dolor...
el gusto a la sangre que derramo...
ahogada en un mar de deseo
de algo tan ajeno
como el pez de la tierra
como el mar de la arena
recuerdo cuando mi vuelo parecía eterno
planeaba a la perfección
disfrutaba del aire,
que pegaba en mis parpados helados
y de cada paisaje.
de la libertad,
la de sentimientos
hasta que.
y ahora me encuentro,
revolcada en esta tierra
herida por lo mismo,
lo mismo que me hacía libre
me condena a este profundo silencio.
y me lleva a preguntarme,
por qué?
25 de abril de 2005
El sonido y la furia
24 de marzo de 2005
para empezar, el capítulo 2
Julio Cortázar, Rayuela, extracto capitulo 2












