4 de enero de 2010

Una palabra ausente
en mi boca desnuda,
una promesa en suspenso.

Una mujer lejos,
atesora el silencio.
.

21 de diciembre de 2009

y emprendo ciego un leve abrazo: olor a viejo.
.
.

13 de diciembre de 2009

un poco de humor para los Sistemas Socioculturales de América

el indio hiperreal, resumido y parodiado perfectamente por el señor Gary Larson.

te quiero maldita antropología, pero dejame disfrutar del día por favor!

8 de diciembre de 2009

y así tus manos se abrirán por toda la poesía













fotos y un poco de música para rememorar lo que tal vez fue el recital de mi vida
gracias luís, por toda la poesía




23 de noviembre de 2009

cuando tengo mucho para estudiar me gusta pintar

sí, me divierto mucho, y como no tengo ningún complejo de falsa-humildad me permito copiar al Sr. Pablo con acuarelas y la cara bien dura,

Busto de mujer con sombrero rayado,

22 de noviembre de 2009

de las épocas en que decía que iba a ser poeta

y el orgullo (y la ñoñez) de poder leer mis prematuras poesías en el pizarrón de segundo.

La bruja feliz

La brújula, no, no
digo la burbuja, no, no
digo la bruja...
está feliz,
porque vive en una cueva
porque come puré de tierra
y porque vuela
en una escoba de canela

Julieta, 1996


fe de erratas: gracias a mi no-amiga de segundo grado flopiii, recordé que en esas épocas no decía que iba a ser poeta, sino POETIZA: evidente ñoñez.

PD: gracias por la memoria flo

18 de noviembre de 2009

15 de noviembre de 2009

dale luz al instante

y que el cielo le responda al mar

11 de noviembre de 2009

de cómo lo fantástico nos cambia la mirada


Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

.
Julio Cortázar, Aplastamiento de las gotas.
.
Es increible cómo después de leer este fantástico cuento, nunca volvemos a mirar a través de una ventana, que nos ofrece un día de lluvia y un aplastamiento de las gotas, de la misma manera. Y sacamos fotos, pensando en él

3 de noviembre de 2009

mercí et au revoir, Claude

.
"Ser humano significa, para cada uno de nosotros, pertenecer a una clase, a una sociedad, a un país, a un continente y a una civilización; y para nosotros, los moradores europeos, la aventura desarrollada en el corazón del Nuevo Mundo, significa en primer lugar que no era nuestro mundo y que tenemos responsabilidades en el crimen de su destrucción y en segundo lugar que no habrá otro Nuevo Mundo"
-
.
Claude Lèvi Strauss (1908-2009), Tristes Trópicos, 1955
.
.
.
siempre fuiste mi favorito Claude, gracias

20 de octubre de 2009

In memory of myself

Simply to have stopped.

As if I could begin
where my voice has stopped, myself
the sound of a word

I cannot speak.

So much silence
to be brought to life
in this pensive flesh, the beating
drum of words
within, so many words

lost in the wide world
within me, and thereby to have known
that in spite of myself

I am here.

As if this were the world.

14 de octubre de 2009

Finding

7 de octubre de 2009

.
danzaba el aire del atardecer

4 de octubre de 2009

voz
inmensidad
conmoción.
canción
corazón libre
emoción.
melodía
dulzura
sonrisa.
grito
sudamérica
temblor.
negra,
te vas
con tu canción posible,
como un pájaro libre.
te vas
como en sueños
con tu alta fidelidad
con sudamérica en tu voz
te vas
para brillar
en otros cielos.

es sudamérica su voz

Canta como las almas en el viento
Canta como la lluvia de la libertad.
Canta como las almas en el viento
Canta como la lluvia de la libertad.
Dejame que te cante corazon
Deja que cure el dolor
De la oscuridad.
Si cada dia nace con su sol,
Cada sueño con su voz
Se que cantara.
Si no hay caminos por recorrer
Vere en tus ojos y seguire,
Si no hay palabras en tu dolor,
Yo sere el canto sere tu voz.
Canta, canta,
Sueños en la voz.
Canta, canta,
Vuela corazon.
Como la vida vuelven a girar
El amor y la verdad,
Nuestra misma fe.
Rio de almas con ansias de mar,
Agua dulce has de saciar
Nuestra misma sed.
Si no hay caminos por recorrer
Vere en tus ojos y seguire,
Si no hay palabras en tu dolor,
Yo sere el canto sere tu voz.
Canta, canta,
Sueños en la voz.
Canta, canta,
Vuela corazon.
Canta como las almas en el viento
Canta como la lluvia de la libertad.
Canta como las almas en el viento
Canta como la lluvia de la libertad.
.
.
.
durar no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa
Hasta siempre negra querida, te vamos a extrañar.

22 de septiembre de 2009

Oliverio dice, y nosotros hacemos caso

¿Resultará más práctico dotarse dé una epidermis de verruga que adquirir una psicología de colmillo cariado?Aunque ya han transcurrido muchos años, lo recuerdo perfectamente. Acababa de formularme esta pregunta, cuando un tranvía me susurró al pasar: “¡En la vida hay que sublimarlo todo... no hay que dejar nada sin sublimar!” Difícilmente otra revelación me hubiese encandilado con más violencia: fue como si me enfocaran, de pronto, todos los reflectores de la escuadra británica. Recién me iluminaba tanta sabiduría, cuando empecé a sublimar, cuando ya lo sublimaba todo, con un entusiasmo de rematador... de rematador sublime, se sobreentiende.Desde entonces la vida tiene un significado distinto para mí. Lo que antes me resultaba grotesco o deleznable, ahora me parece sublime. Lo que hasta ese momento me producía hastío o repugnancia, ahora me precipita en un colapso de felicidad que me hace encontrar sublime lo que sea: de los escarbadientes a los giros postales, del adulterio al escorbuto.¡Ah, la beatitud de vivir en plena sublimidad, y el contento de comprobar que uno mismo es un peatón afrodisíaco, lleno de fuerza, de vitalidad, de seducción; lleno de sentimientos incandescentes, lleno de sexos indeformables; de todos los calibres, de todas las especies: sexos con música, sin desfallecimientos, de percusión! Bípedo implume, pero barbado con una barba electrocutante, indescifrable. ¡Ciudadano genial —¡muchísimo más genial que ciudadano!— con ideas embudo, ametralladoras, cascabel; con ideas que disponen de todos los vehículos existentes, desde la intuición a los zancos! ¡Mamón que usufructúa de un temperamento devastador y reconstituyente, capaz de enamorarse al infrarrojo, de soldar vínculos autógenos de una sola mirada, de dejar encinta una gruesa de colegialas con el dedo meñique!...¡Pensar que antes de sublimarlo todo, sentía ímpetus de suicidarme ante cualquier espejo y que me ha bastado encarar las cosas en sublime, para reconocerme dueño de millares de señoras etéreas, que revolotean y se posan sobre cualquier cornisa, con el propósito de darme docenas y docenas de hijos, de catorce metros de estatura; grandes bebés machos y rubicundos, con una cantidad de costillas mucho mayor que la reglamentaria, a pesar de tener hermanas gemelas y afrodisíacas!...Que otros practiquen —si les divierte— idiosincrasias de felpudo. Que otros tengan para las cosas una sonrisa de serrucho, una mirada de charol. Yo he optado, definitivamente, por lo sublime y sé, por experiencia propia, que en la vida no hay más solución que la de sublimar, que la de mirarlo y resolverlo todo, desde el punto de vista de la sublimidad.

de Oliverio Girondo, 10, Espantapájaros

11 de septiembre de 2009

ahora
que creo entender
el color del silencio,
el perfume de un grito;
escribo.
ahora
que creo haber sentido
la forma de la mañana,
la caida de la última palabra;
escribo.
ahora
que entiendo haber creido
en la memoria del cuerpo
en las lágrimas sin nombre;
escribo.
ahora
que siento haber creido
en tus ojos de pájaro
en tus manos-abrigo
escribo.

7 de septiembre de 2009

sobre el final, el amor y las transgreciones escolares


6 de septiembre de 2009

donde pienso no soy, donde soy no pienso

nadie es más parecido a mí que la que soy.

27 de agosto de 2009

dialogo surrealista o los efectos de la buena pipa

La buena pipa sigue ofreciéndome momentos increíbles.
Paso a relatar: tarde de invierno con temperaturas cercanas a los 30°, jardín de casa, gato doméstico intenta cazar pájaros con el resto de instinto que conserva, nonna teje con lana verde, tal vez un chaleco, niño lee, nieta mira a nonna y dice:

- Nonna, vos cómo te imaginabas a la "buena pipa"
- Aaah, querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Sí, esa, cómo te la imaginabas?
- Yo me sé ese cuentito eh! Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- No Nonna, te estoy preguntando cómo te imaginás VOS a la buena pipa!?
- Mmm, como una pipa, buena! (cara de "amínomeengañás!")
- Dale, nonna te pregunto la imagen que te hacés de la buena pipa, cuando te digo buena pipa en qué pensás?
- Yo me sé ese cuentito eh! Vos te pensás que me vas a engrupir? Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Nonna! No te estoy contando el cuento de la buena pippa! te est..
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- No Nonna!
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- ...
- Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Aaaaahg!

Después me acordé que una vez, me cansé de aceptar que el cuento de la buena pipa se hiciera rogar tanto, me di cuenta de que tenía todo el poder de ser la niña que rompiera con todo ese hostigamiento, y me inventé un cuento de la buena pipa. Creo que se lo conté a mi nonna.

de la imaginación, la resignificación, la infancia y sus libertades

Es increible el momento en que las cosas se resignifican. Ese instante es mágico, único e irrepetible, sobre todo cuando se refiere a imágenes de la infancia.
Para mí, la buena pipa, no era una pipa, tampoco era buena. Tenía vida, eso sí. Vivía en una casa, como la que cualquier chico puede imaginar, o por lo menos yo: paredes de madera oscura, techo a dos aguas, chimenéa, caminito, ventanas con percianas, creo que de madera y verdes. Ahora bien, la buena pipa, tenía forma, claro, no de pipa, era completamente amarilla, no tenía rasgos definidos, era más bien como tres rombos que se seguían verticalmente y se movía de forma muy extraña, como en zig-zag.
Con el tiempo, (EL TIEMPO!) descubrí que mi querida y ahora extraña (¿cómo podría la buena pipa ser de otra manera?) era igual al logo de los trapos amarillos que juntan olor en las cocinas, la ballerina.
No fue desilusionante darme cuenta de que dentro del conjunto de palabras "la-buena-pipa" estaba la palabra pipa y que yo nunca había pensado en una pipa sino en un logo de trapos, fue simplemente una sensación mágica, única e irrepetible.
Y ustedes cronopios lectores, cómo la imaginaban o imaginan?
A mí, la buena pipa me sigue fascinado.

14 de julio de 2009

detalles surrealistas de la infancia:

¿querés que te cuente el cuento de la buena pipa?

8 de julio de 2009

73


(...)El solo hecho de interrogarse sobre la posible elección vicia y enturbia lo elegible. Que sí, que no, que en ésta está... Parecería que una elección no puede ser dialéctica, que su planteo la empobrece, es decir la falsea, es decir la transforma en otra cosa. Entre el Yin y el Yang, ¿cuántos eones? Del sí al no, ¿cuántos quizá? Todo es escritura, es decir fábula. ¿Pero de qué nos sirve la verdad que tranquiliza al propietario honesto? Nuestra verdad posible tiene que ser invención, es decir escritura, literatura, pintura, escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas de este mundo. Los valores, turas, la santidad, una tura, la sociedad, una tura, el amor, pura tura, la belleza, tura de turas. En uno de sus libros, Morelli habla del napolitano que se pasó años sentado a la puerta de su casa mirando un tornillo en el suelo. Por la noche lo juntaba y lo ponía debajo del colchón. El tornillo fue primero risa, tomada de pelo, irritación comunal, junta de vecinos, signo de violación de los deberes cívicos, finalmente encogimiento de hombros, la paz, el tornillo fue la paz, nadie podía pasar por la calle sin mirar de reojo el tornillo y sentir que era la paz. El tipo murió de un síncope, y el tornillo desapareció apenas acudieron los vecinos. Uno de ellos lo guarda, quizá lo saca en secreto y lo mira, vuelve a guardarlo y se va a la fábrica sintiendo algo que no comprende, una oscura reprobación. Sólo se calma cuando saca el tornillo y lo mira, se queda mirándolo hasta que oye pasos y tiene que guardarlo presuroso. Morelli pensaba que el tornillo debía ser otra cosa, un dios o algo así. Solución demasiado fácil. Quizá el error estuviera en aceptar que ese objeto era un tornillo por el hecho de que tenía la forma de un tornillo. Picasso toma un auto de juguete y lo convierte en el mentón de un cinocéfalo. A lo mejor el napolitano era un idiota pero también pudo ser el inventor de un mundo. Del tornillo a un ojo, de un ojo a una estrella... ¿Por qué entregarse a la Gran Costumbre? Se puede elegir la tura, la invención, es decir el tornillo o el auto de juguete. Así es cómo París nos destruye despacio, deliciosamente, triturándonos entre flores viejas y manteles de papel con manchas de vino, con su fuego sin color que corre al anochecer saliendo de los portales carcomidos. Nos arde un fuego inventado, una incandescente tura, un artilugio de la raza, una ciudad que es el Gran Tornillo, la horrible aguja con su ojo nocturno por donde corre el hilo del Sena, máquina de torturas como puntillas, agonía en una jaula atestada de golondrinas enfurecidas. Ardemos en nuestra obra, fabuloso honor mortal, alto desafío del fénix. Nadie nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette. Incurables, perfectamente incurables, elegimos por tura el Gran Tornillo, nos inclinamos sobre él, entramos en él, volvemos a inventarlo cada día, a cada mancha de vino en el mantel, a cada beso del moho en las madrugadas de la Cour de Rohan, inventamos nuestro incendio, ardemos de dentro afuera, quizá eso sea la elección, quizá las palabras envuelvan esto como la servilleta el pan y dentro esté la fragancia, la harina esponjándose, el sí sin el no, o el no sin el sí, el día sin Manes, sin Ormuz o Arimán, de una vez por todas y en paz y basta.


cuánto me gusta esto, cuánto me gusta este libro, cuánto.

3 de julio de 2009

dibujo ojos

mientras espero el momento de las revelaciones
dibujo ojos.
dibujo ojos despiertos,
ojos que miran, que penetran
dibujo ojos en papeles, en márgenes
en libros, ojos que leen
dibujo ojos casi sin darme cuenta
ojos que hablan, que no parpadean
ojos que quieren ser reales
entonces son.
mientras espero el momento de las revelaciones
dibujo ojos.

1 de julio de 2009

de los primeros libros

a mafalda, una amiga,
gracias.

29 de junio de 2009

de lo que no puedo ocultar o un paréntesis político

Estuve violenta, triste, enojada, desilusionada, convencida, violenta otra vez.
tengo muchas ganas de gritar, siento mucha impotencia y bronca,
pero a la vez estoy tranquila, no sé.
cito a Orlando Barone, que me calma de a ratos:

"¿Es justa tanta desmesura contra una gestión que no mata ni prohíbe ni reprime, pero que disgusta a una gran parte de la sociedad por los mismos motivos que a la otra le gusta?(...) Demasiado para combatir a un gobierno que solo gana o pierde a través de los votos.
Por algo será."

necesito abstracción, ya!

25 de junio de 2009

taza

es posible amar a una taza

22 de junio de 2009

in wonderland, forever

Alicia se quedó demasiado desconcertada con todo esto para decir nada; de forma que tras un minuto Humpty Dumpty empezó a hablar de nuevo:

-Algunas palabras tienen su genio... particularmente los verbos..., son los más creídos..., con los adjetivos se puede hacer lo que se quiera, pero no con los verbos..., sin embargo, ¡yo me las arreglo para tenerselas tiesas a todos ellos! ¡Impenetrabilidad! Eso es lo que yo siempre digo.

-¿Querría decirme, por favor --rogó Alicia-- qué es lo que quiere decir eso? -Ahora sí que estás hablando como una niña sensata --aprobó Humpty Dumpty, muy orondo. --Por «impenetrabilidad» quiero decir que ya basta de hablar de este tema y que más te valdría que me dijeras de una vez qué es lo que vas a hacer ahora pues supongo que no vas a estar ahí parada para el resto de tu vida. -Pues no es poco significado para una sola palabra! --comentó pensativamente Alicia. Cuando hago que una palabra trabaje tanto como esa explicó Humpty Dumpty-- siempre le doy una paga extraordinaria.

-¡Oh! Dijo Alicia. Estaba demasiado desconcertada con todo esto como para hacer otro comentario.

-¡Ah, deberías de verlas cuando vienen a mi alrededor los sábados por la noche! --continuó Humpty Dumpty.

-A por su paga, ya sabes... (Alicia no se atrevió a preguntarle con qué las pagaba, de forma que menos podría decircelo yo a ustedes.)

-Parece usted muy ducho en esto de explicar lo que quieren decir las palabras, señor mío --dijo Alicia-- así que, ¿querría ser tan amable de explícarme el significado del poema titulado «Galimatazo»?

-A ver, oigámoslo --aceptó Humpty Dumpty-- soy capaz de explicar el significado de cuantos poemas se hayan inventado y también el de otros muchos que aún no se han inventado. Esta declaración parecía ciertamente prometedora, de forma que Alicia recitó la primera estrofa:

Brillaba, brumeando negro, el sol,
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas,
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.

-Con eso basta para empezar-- interrumpió Humpty Dumpty-- que ya tenemos ahí un buen montón de palabras difíciles: eso de que «brumeaba negro el sol» quiere decir que eran ya las cuatro de la tarde..., porque es cuando se encienden las brasas para asar la cena.

-Eso me parece muy bien --aprobó Alicia-- pero, ¿y lo de los «agilisco- sos»?

-Bueno, verás: «agiliscosos» quiere decir «ágil y viscoso», ¿comprendes? es como si se tratara de un sobretodo..., son dos significados que envuelven a la misma palabra.

-Ahora lo comprendo --asintió Alicia, pensativamente. --Y, ¿qué son los «limazones»?

-Bueno, los «limazones» son un poco como los tejones..., pero también se parecen un poco a los lagartos..., y también tienen un poco el aspecto de un sacacorchos...-Han de ser unas criaturas de apariencia muy curiosa.

de Alicia a través del espejo, Lewis Carroll

21 de junio de 2009

del misterio de los gatos


mirar a mi gato es hipnótico.

18 de junio de 2009

de cómo toman color las cosas,

o de cuando conocí a fafner en colores..


de golpé, encontré esta foto, y el viaje que compartí con Julio y Carol, el viaje mágico que me invitaron a compartir hace unos años ellos y mi lobo, en el que me transformé en una autonauta de la cosmopista, y me subí a ese fafner imaginariamente rojo, cobró color.


(ahora entiendo a qué te referías, Julio, con los horrores floridos, ahora sí)

16 de junio de 2009

duda




es que acaso estoy pintando el escenario?
o sólo miro el sol con ojos de pájaro chiquito,
vuelo en potencia?

en la poesía de Oliverio

Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada

Escrúpulo, de Oliverio Girondo.

. . y la admiración.

2 de junio de 2009

de mis siete años


Los loros que navegan por el mar
.
yo tengo tres loros que navegan por el mar,
en una canoa de plata y de alta mar,
cuando pasan los pájaros me dicen,
-qué lindos pajarracos!
y yo les digo:...
-los hice con mis manos mágicas de trapo.

Julieta, 1996.

21 de mayo de 2009

en la música, siempre



vibraphonissimo

17 de mayo de 2009

sometimes, in Neverland

11 de mayo de 2009

palabras que se deshacen en la boca,
como niños con el deseo trunco de ser.
palabras que no alcanzan y se deshacen,
como cuando te miro y quiero atravesarte los ojos,
y el cuerpo, rehen a destiempo,
se conforma con la caricia desesperada.
presa del lenguaje, más que oculta en él,
el lenguaje que me come el ser.
soy más que palabras
soy más u otra cosa,
soy.
aunque no pueda explicar con palabras (de este mundo) qué

5 de mayo de 2009


como cuando te miro y se cae la máscara del terror oculto

4 de mayo de 2009

en los recuerdos



una película, un soundtrack,

How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
eternal sunshine of the spotless mind
Each pray'r accepted, and each wish resign'd .

27 de abril de 2009

el sentimiento de lo fantástico

léase en el primer boleto: fecha, 07/04/2009; número: 484
léase en el segundo boleto: fecha, 07/04/2008; número 10601
abajo, mi cédula, junto con el día y año en que nací: 07 ABR 89
y el sentimiento de lo fantástico que nos invade día trás día, año tras año, boleto tras boleto

24 de abril de 2009

ahora, a buscar la vida


ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos
y mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios
.
ya comprendo la verdad
.
ahora
a buscar la vida
.
Salvación, Alejandra Pizarnik

22 de abril de 2009

más polifonía!


En algún lugar debe haber un basural donde están amontonadas las explicaciones.
Una sola cosa inquieta en este justo panorama: lo que pueda ocurrir el día en que alguien consiga explicar también el basural.
.
.
saint-exupéry + cortázar

ando

saltando para verme,
cantando mariposas muertas,
dibujando ojos, cielos,
viviendo.
trabando la mirada perdida,
sabiendo que el miedo me está robando,
buscando fantasmas que me saquen la esperanza,
insistiendo en abrir las puertas del mar,
deshaciendo las jaulas opresoras,
señalando el silencio inocente,
desnudando la luna danzante,
pensando el misterio de la realidad no percibida,
¿de la realidad no percibida?
la casa se volvió árbol,
el árbol cayó,
y nadie estaba ahí.

20 de abril de 2009

polifonía



qué divertido, magritte + saint-exupéry + julieta
qué tal, eh.


.

sólo en la frescura de la noche
puedo perderme en el tacto,
prescindir de la mirada hervida.
puedo atravesarme de cielos,
de pájaros.
en la frescura de la noche,
entregarme al silencio
sin pretender o exigirle,
puedo sentir el adentro
y el afuera,
puedo escuchar de mí
un grito que no digo.

13 de abril de 2009

ahora: en el trazo


"Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."
.
.
Julio Cortázar, claro.

6 de abril de 2009

y ¿qué estoy haciendo?

estoy subiendo,
subiendo sin vals, sin armonía,
sin que se me enrieden los ojos,
subiendo mientras te miro, subo.
subiendo sin la niebla que cubre la memoria
subiendo sin nadie que me aguarde,
tal vez unos ojos,
que no quiero asumir,
subiendo a la sombra de un silencio de silla sola
subiendo y ¿qué hago conmigo?
subo,
subiendo y ¿qué digo?
digo que subo,
subiendo te recorto, te recorto
y llevo conmigo,
sólo lo que de vos quiero
subiendo, no me dejes sola
no me dejes sola con mi espejo, no.
subiendo, subo y mi corazón late.

30 de marzo de 2009

desparramada

y si intento cerrar los ojos con fuerza
y sentir sólo el ruido del agua que cae y la oscuridad dolorosa,
si venzo la realidad y los pies se despegan,
si pruebo estirar los brazos para tocar el mar
y ver si se humedecen las palabras,
si trato de pensar en alguien en mí pensando en mí
o si le pierdo el miedo a la ausencia detrás del viento,
y ver si cuando hablo de lo que no es, soy
si puedo oir mis voces sin hablar ni recordar
o quebrarme los huesos para ser libre
y abrir la boca y que se coma todo,
todo lo que de mí quede.

17 de febrero de 2009

-

distinta]
del perfume a pasto húmedo
que protege envolviendo,
de la ilusión del amor libre,
de los pies que saben caminar,
de los sin razón, del instinto,
del color lila, dulce,
de un niño inocente que acepta
que el cielo es celeste, y el celeste es.
de la que creo soy, la verdad implacable,
del optimismo en el fin del mundo,
de los árboles que dibujé sin raíces,
de los ojos que se cierran, sin culpa,
.............[soy un viento violento que grita en silencio...

12 de febrero de 2009

Empiezo por Alejandra;


Cansada del estruendo mágico de las vocales*
y de sus líneas bien definidas,
de la excusa del cielo por su belleza,
cansada de los pasos en vano
de la oscuridad que encandila,
cansada del ahogo y de las flores
que se meten en la boca,
de la rabia de las palabras dulces,
inconcientes
cansada de los ojos que pesan
como sombras sin nombres,
del aire irrespirable y de las lágrimas
por lo que no puede
cansada del juego en el jardín prohibido,
donde los pasos, son manzanas
del abrir y cerrar resignado de los brazos
cansada de estar y no poder ser
de intentar y no poder ser
cansada de no poder ser.




*Primer verso de Siempre, de Alejandra Pizarnik

si

si te atreves a encontrar
la vida en un racimo de nubes,
si te atreves a buscar
el sabor del color rojo,
si te atreves a sonreir
al misterio de dos árboles abrazados,
si te atreves a pensar
en el abrazo de un muerto,
si te atreves a dibujar
un ojo ciego,
si te atreves a embriagarte
del canto de una mosca,
si te atreves a clavarte
las uñas en las uñas,
si te atreves a dejar
tu cuerpo junto a las flores,
si te atreves a creer
que esto concluye.

21 de marzo de 2007

una unidad posible



amarte, pensarte
mirarte.
caminarte los ojos
ver como mis piés
se hunden en vos
y ver cómo
de a poco
vas atrapándome
y voy sintiéndome presa
abrazada por tus ojos
estaqueada en tu mirada
enamorada
llovida
mojada de tu amor
embriagada de tu ser
de tu voz
tus labios
caricias dulces
dolor
de amarte tanto
y quererte cerca
cada vez
más
cerca
hasta ser uno
y ya no amarte
ni pensarte
ni poder mirarte
sólo uno.
unidad amante
que estalle en el aire

todo lo que soy

todo lo que soy
te lo entrego.
te entrego mis lágrimas más oscuras
mis palabras más duras
mis dibujos más crueles
las melodías que más me han hecho llorar
te entrego mis besos más tristes
mis abrazos desgarrados
mis manos que no tocan
mi cuerpo cansado
mis ojos ciegos
y todo lo que soy
eso,
eso que es tan poco
que se desvanece
en lo que dura esta oración.

s (er-iendo)

tal vez nunca comprendan
que somos aquello
que no podemos
ver, tocar, oler
sentir,
aquello que nunca seremos-siendo

efímero

Si tuviera que decir la verdad,
por primera vez, enfrentarme a la cruda realidad,
diría que todo es mentira.
Nada de esto (ni de aquello) es cierto.
No es cierto este bolígrafo,
ni lo es este papel.
No es cierta la melodía,
ni el cepillo, ni la lluvia, ni su canto celestial.
No es cierto que me amas,
ni tampoco lo es mi amor.
No es cierta la muerte,
ni la vida.
No es cierta la envidia,
porque tampoco es cierta la virtud.
No son ciertos mis ojos,
ni lo es su marrón.
Tus palabras no son ciertas
ni tu voz, ni su color.
No es cierto mi llanto,
ni mi dolor.
La emoción de estar vivo,
la traición,
tu sonrisa,
nada de eso es cierto.
No es cierta la felicidad
y tampoco esa canción.
Y no es cierto este poema
efímero,
soberbio,
que empieza,
me miente,
termina,
y se esfuma en el aire

mirada

mirarte,
zambullirme en un océano violeta,
sentir lo húmedo de tu color
de tu suave color
ver mis ojos en los tuyos,
el calor de tus manos
nadar sin fin en tu mar
hasta abrir los ojos
y verte al fin...
sonriendo.

12 de julio de 2006

Decidió salir


El sol de la tarde comenzaba a caer. Por un segundo sintió que era una tarde demasiado hermosa para…Y sí, sí que lo era, pero ¿qué era más fuerte? Decidió salir.
El sol le pegaba justo en la nuca, podía sentir ese calor a través de todo su cuerpo, como si el sistema solar estuviera totalmente instalado en su organismo, las sensaciones podían girar alrededor de esa tibieza cual planetas, con sus mares, sus montañas, y todas tenias sus lunas, y por sobre todo una brisa que dormía a cualquier mortal que disfrutara de ellas.
Cada suspiro era juzgado, cada suspiro era eterno, cada paso, cada enfoque, cada instante era todo. Dejaba caer los párpados cada tanto y congelaba en esa posición por un largo rato, sin dejar de caminar. Caminaba sin rumbo, pero sabía hacia dónde iba.
Mordía sus labios, pero no como siempre, no con esa resignación, no con esa fuerza, no con esa impotencia, con suavidad, como disfrutando de el roce entre sus dientes y sus labios, y se cosquilleaba con la lengua el paladar. Desde chico había aprendido a divertirse de ese modo, jugueteando por dentro, riendo, y por fuera su expresión azulnochefría.
De repente sintió un cosquilleo, un cosquilleo en el pecho, y se echó a reír, y rió, y rió, y rió mucho, y pensaba: “¿cómo puedo reírme de tanta paz, dolor y razón?” sin embargo su risa fue más, y no paró. Pero todos sabemos (desde pequeño) que lo que vemos no es. Pensó que su madre estaría preguntando por él, busco un teléfono, y cuando localizó uno comenzó a observarlo. Era tan extraña esa sensación, todo era ajeno, todo era tan extraño ese día, todo había cambiado de sentido, el dolor provocaba risa, ¿y el teléfono?
Empezó a marcar, acariciaba los números y repetía: “ocho, cuatro, siete...” y a medida que iban pasando comenzaba a gritar cada vez más fuerte: “cinco, tres, ocho”.
La gente pasaba, rápidamente, miraba y volteaba.
El teléfono dio tres tonos y se escucho una voz en el teléfono, su mamá: “ma, a casa vuelvo en un rato, estoy cansado ya”. Colgó, rió y una lágrima comenzó a caer por su mejilla, cada vez más pálida. Pasaba por la plaza y se sentó, los pájaros eran bellos, ¿por qué nunca antes lo había notado? ¿Por qué nunca antes había visto lo lindo que era ese olivo? ¿Por qué esa paz y ese placer lo hacían sentir tan mal? ¿Por qué nunca antes se había dado cuenta de lo mucho que lo enamoraba ese cielo?
Todo era tan claro, todo lo que antes había sido todo era nada ahora y todo era su vida, y sus miedos, y su madre, su carrera, y el tiempo, y Amanda.
Y seguía riendo, y reía cada vez más fuerte, y de a poco la risa iba volviéndose más vil y cada vez iba mutando, de risa a grito, de grito a llanto, de llanto a risa…
Ya no caminaba sin rumbo, ahora se dirigía a la estación, pero esta vez, no sabía a dónde iba.
Tenía que sacar un boleto, cuando la chica de los boletos preguntó “¿a dónde?” hubo un silencio, qué no duró más que dos segundos, pero fue infinito.
“a Glew”. Amanda vivía en Glew. Bajó las escaleras, y en cada escalón hacía una pausa, no había apuro, nada era importante, o sí, pero nada de lo que antes era todo, lo era hoy. En el túnel la oscuridad prevalecía, no podía evitar mirar hacía todos los rincones cada grieta en el techo, cada charco de agua, cada hombre. De a poco se acercaba a la salida, el sol le invadió los ojos de golpe. No soportó tanta luminosidad, se tapo la cara con las manos y apretó fuerte los ojos.
Ya estaba en el anden, lentamente comenzó a acercarse al borde. Nunca había esperado el tren con esa actitud, la impaciencia no lo afectó, al contrario, observaba cada detalle, cada piedrita de las que recubren las vías, cada residuo, cada cigarrillo, cada papel de caramelo. En ese momento vio que la gente, toda, comenzaba a moverse de un lado al otro, volteó la cabeza y lo vio. Ahí venía el tren. No tenía mucho tiempo para tomar la decisión, abrió sus brazos, como queriendo volar, tomo aire, lo exhaló, pero cuando estaba a punto, cuando estaba ya decidido de que saltar era la mejor opción, miró ese cielo y el teléfono sonó.

9 de octubre de 2005

ocultandome]

cerrar los ojos
y ver por fin
la realidad ante mí.
Lento va abrazandome
sube por mis piernas
deslizandose suave
va silbando..
un soplo por la panza
un frío por mi pecho..
y es ahora...
Abrir para ver
sus manos en mi cuello
apretando...

umbral de mí

la noche
es testigo
de mi desesperación
sin rumbo,
voy,
hacia el brillo
de mi propia sangre
y es allí
en ese extraño crepúsculo
donde dejo
mi boca muda
de gritos sin aliento.
y me alejo..

25 de agosto de 2005

Quisiera que entendieras

quisiera que me entiendas
sin palabras.
como yo entiendo al mar
o a la lluvia,
gritar sus penas en silencio.
quisiera que entendieras
que mi indiferencia
es grito de dolor
como lo son las olas,
del mar,
como lo son mis voces
de vos.
Quisiera que me entiendas,
a mí, sin palabras,
como yo entiendo al pájaro
que planea y dibuja
en el aire libertad
quisiera que entendieras
que no vivimos el mismo idioma,
que mis lagrimas no son rencor,
ni mis ojos realidad
que mis manos se mueven
buscando una señal
que si salto es para verte
sonreír detrás del muro
y que cuando te miro a los ojos
te estoy diciendo mucho mas
Quisiera que entendieras
que no vale lo que digo,
que a mis palabras
se las lleva el viento
y que es mejor dejar
que el tiempo hable por mí
y que no quiero que escuches
lo que digo
ni leas lo que escribo
porque yo quiero hablarte sin palabras
simplemente mirarte
y decirte mucho mas
como quisiera que entendieras
que las hojas hablan
al caer del árbol
y las nubes lloran
cuando las separan de la lluvia
como mis ojos gritan
al ver pasar el tiempo
quisiera tanto que entendieras
que lo que ves, no es.

30 de julio de 2005

-

las hojas caen al llegar el invierno,
los árboles florecen en la primavera,
brillan con el sol del verano,
entristecen con el suave otoño,
y vuelven a caer.
todo tiene un ciclo,
todo empieza,
todo brilla,
todo opaca,
todo cae,
todo vuelve a nacer.
Algo me dice,
que soy parte de ese todo,
que ese árbol está a mi lado,
que no hay nubes, ni cielos,
que no hay techos que me protejan,
ni fuego que me abrigue.
No quiero.
No quiero estar allí.
Algo me dice,
que llega la hora.
La hora en que sin mirar hacia arriba
debo apuntar hacia el árbol.
Intento enfrentarlo,
lo engaño,
trepo por sus ramas,
siento como su corteza lastima mi piel,
pero no puedo para de reír,
no puedo evitarlo.
Y cuando estoy en la cima,
cuando siento en mi pecho,
el latido de la victoria,
oigo un infinito silencio,
un silencio que me condena a bajar la cabeza,
no quiero hacerlo!
no quiero dejar de pelear!
pero no puedo aislarme,
siento...
un silencio, una falta de eco,
que me hace caer lentamente.
Cierro los ojos.
Ya soy parte de sus raíces.

Abstracción y Realidad

Las líneas daban vueltas. Formaban imagen. Generaban en ella una psicodelia única. No podía parar de seguir con sus ojos la ruta que tomaban. Se imaginaba en ellas. Cerraba sus ojos y podía escucharse gritar. Escuchaba el eco que las paredes le devolvían. Volvía a abrir los ojos, no sacaba la mirada de esas líneas. Por un segundo, pareció huir de allí, escuchaba una voz, pero sus oídos rebeldes se hacían sordos y volvía a la madera. Comenzó a adentrarse cada vez más en ella, comenzaba a sentirse parte de ese conjunto de rectángulos perfectos. Comenzaba a analizarlos. Dos horizontales, dos verticales, nuevamente dos horizontales y por último dos verticales. Claro que para terminar el cuadrado perfecto, había que completar el centro de la figura. Estaba allí pero no quiso verlo. Volvía a cerrar los ojos. Comenzaba a sentirse en ese centro y la música empezaba a brotar de sus pies. Una sensación húmeda, violeta. Era inevitable que cerrara los ojos. Sentía que al bajar los parpados ese sentimiento era aun mayor, aun más mojado, como un atardecer en un día de lluvia, por dentro.
La música comenzaba a subir por su cuerpo. Sonreía, no podía evitarlo. No podía evitar ninguna de las reacciones que su rostro reflejaba. Era una sensación de placer que jamás había sentido. Y cuanto más ascendía el sonido, el lugar se iluminaba.
Podía percibir la luz, aun con sus ojos cerrados. Su cuerpo podía percibir cualquier tipo de estímulo. Sus sentidos estaban hechos uno. Sentía la luz en su piel, la música en sus ojos, reían sus pies, gritaban sus brazos. Comenzaba a sentir que su cuerpo se alargaba, que podía estirarse, que ya no cabía en ese pequeño espacio, que nada bastaba a su alma, cada vez más grande. Podía sentir como iba creciendo, como un globo iba aumentando su tamaño, y su alegría acompañaba esta sensación de “maduración”. Sentía que nada podía hacerle mal, nunca se había sentido así. No podía parar de reír, y estremecerse como si algo le hiciera cosquillas permanentemente.
En ese instante, todo se detuvo. Ya no podía soportar tal felicidad, comenzaba a transitar por otro lugar, otra sensación completamente distinta a la anterior. Ese lugar era cada vez más pequeño para ella, sus ojos comenzaban a llover, su cuerpo inmóvil, sin más música, sin más luz.
Escuchaba una voz, la llamaba muy lentamente, comenzaba a sentir sus pies sobre la tierra, y las lágrimas tocaban por fin el suelo-realidad.

29 de julio de 2005

sedentario amor

sedentario amor,
has echado raices
en este corazón
has luchado contra todos,
con la tierra misma,
has luchado con tu propio tronco,
tus propias hojas,
el color de las mismas.
Tus raices no tienen
quien les de de beber,
sin embargo
has crecido y crecido,
has superado inviernos,
han caido tus hojas ya.
pero..
cuando crees que ha llegado el fin,
cambia la estación (siempre lo hace)
llega la primavera y floreces,
no solo tus hojas desprenden vida
sino también tus flores
y sientes que eres el amor más hermoso.
no temas,
anda, grítalo!
has que tus ramas se desprendan de tu cuerpo,
estirate,
intenta llegar alto..
intenta tocar ese cielo que tanto te enamora,
no te plantes amor,
que tu vuelo es infinito,
y en el se encuentra...
tu eternidad, tu libertad.

30 de junio de 2005

Por qué?

por qué?
por qué no?
estoy tan cansada
tan harta de mi misma
tengo tantas ganas de despegar
pero no,
todavía están heridas mis alas
aunque me resulta delicioso
el sabor de este dolor...
el gusto a la sangre que derramo...
ahogada en un mar de deseo
de algo tan ajeno
como el pez de la tierra
como el mar de la arena
recuerdo cuando mi vuelo parecía eterno
planeaba a la perfección
disfrutaba del aire,
que pegaba en mis parpados helados
y de cada paisaje.
de la libertad,
la de sentimientos
hasta que.
y ahora me encuentro,
revolcada en esta tierra
herida por lo mismo,
lo mismo que me hacía libre
me condena a este profundo silencio.
y me lleva a preguntarme,
por qué?

25 de abril de 2005

El sonido y la furia

El ambiente está oscuro, cuatro paredes a su alrededor, una pequeña ventana por la que entra un hilo de luz, lo necesario, no necesita nada, mas que esa pequeña linea de luminecencia.
En el piso, un vestido negro, con finísimas líneas negras sobre él, negro sobre negro, línea sobre oscuro, lágrimas sobre sus mejillas.
Sobre la mesa, una botella con sus bordes redondeados, un vaso vacío.
La cama deshecha, las sábanas arrugadas, tela-araña (días sin hacerla), la frazada ya en el suelo, (de esas marrones de pelusa), en un rincón, pétalos de margarita, en el otro pedazos de vidrio, parecería ser un florero hecho añicos.
Sus pies descalzos, sucios; sus piernas como dos cerillos gastados, usados una y otra vez; sus ojos de engaño, entre cerrados y abiertos, indefinidos como ella misma, lloran pintura, como cataratas de aguas negras; su pelo, negro como su ambición, largo, hecho ya nebuloso, como la mirada misma; en su mano un cuchillo y en el techo el ventilador, con su insoportable ruido de verano

24 de marzo de 2005

para empezar, el capítulo 2

A veces me convenzo de que la estupidez se llama triángulo, de que ocho por ocho es la locura o un perro. Abrazado a la Maga, esa concreción de nebulosa, pienso que tanto sentido tiene hacer un muñequito con miga de pan como escribir la novela que nunca escribiré o defender con la vida las ideas que redimen a los pueblos. El péndulo cumple su vaivén instantáneo y otra vez me inserto en las categorías tranquilizadoras: muñequito insignificante, novela trascendente, muerte heroica. Los pongo en fila, de menor a mayor: muñequito, novela, heroísmo. Pienso en las jerarquías de valores tan bien exploradas por Ortega, por Scheler: lo estético, lo ético, lo religioso. Lo religioso, lo estético, lo ético. Lo ético, lo religioso, lo estético. El muñequito, la novela. La muerte, el muñequito. La lengua de la Maga me hace cosquillas. Rocamadour, la ética, el muñequito, la Maga. La lengua, las cosquillas, la ética.

Julio Cortázar, Rayuela, extracto capitulo 2