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26 de abril de 2012

¿qué puedo hacerle al viento que me quita tu canto si tu le das alas?

"pero algo en ellos era frágil, efímero, poco convincente, o quizás se ponían así por algún fenómeno químico, al entrar en contacto con Sofía, o cuando Sofía, o algo en Sofía -una cierta creencia en la densidad, la idea de que todo lo que no era denso era una traición a la experiencia- los recortaba contra el fondo sentimental de la conversación donde se debilitaban como estrellas fugaces"


Alan Pauls, El pasado.

20 de junio de 2011

No lo diré: entre tus labios me tienes. Beso te doy, pero no claridades.


Cada una de las razones que nos devuelven al amor es la repetición de razones agotadas, agostadas. ¿Qué razón puede quedar en lo más irrazonable, en eso que siempre llamaremos corazón? ¿Qué absurdo, irrenunciable corazón orienta una vez más el gobernalle de la sangre hacia las sirtes que lo esperan entre espumas y naufragios?

de Julio Cortazar, Temas de la medianoche, 1984

6 de junio de 2011

I'll be your mirror, reflect what you are in case you don't know

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte
.


Bolero, de Julio, en Salvo el crepúsculo
antes, I'll be your mirror, de The Velvet underground and Nico.

1 de junio de 2011

Para el amor

Bajo del cielo fiel Junio corría
arrastrando en sus aguas dulces fechas…

Llegas de nuevo, río transparente,
todo cielo y verdor, nubes pasmadas,
lluvias o cabelleras desatadas,
plenitud, ola inmóvil y fluente.

Tu luz moja una fecha adolescente:
rozan las manos formas vislumbradas,
los labios besan sombras ya besadas,
los ojos ven, el corazón presiente.

¡Hora de eternidad, toda presencia,
el tiempo en ti se colma y desemboca
y todo cobra ser, hasta la ausencia!

El corazón presiente y se incorpora,
mentida plenitud que nadie toca:
hoy es ayer y es siempre y es deshora.


Una poesía de Octavio Paz, se llama Junio, está en Asueto.

22 de mayo de 2011

jamais réel et toujours vrai

"Y siento sobre el alma, esa opresión enorme que dejaste, de palabras sin labios, escritas en papeles [...] Pero lo insoportable, lo que me está agobiando, llamándome a la tierra, sin tí que me defiendas, es la distancia, es el hueco de tu cuerpo.
Si tu nunca, tu nunca: tu memoria es materia"

La materia no pesa, de Pedro Salinas, en La voz a tí debida, 1934
Antes, frase en un dibujo de Antonin Artaud, 1945

18 de mayo de 2011

¿por qué es tan difícil, no ya conquistar sino, soportar la libertad?

"que hasta las construcciones más sólidas y mejor diseñadas pueden derrumbarse, y que contra todo lo que había sostenido hasta ese momento, más allá del desmoronamiento, había vida"

El Pasado, de Alan Pauls, 12/01/2011, Valizas.
Antes, Gilles Deleuze, en Filosofía Práctica.


15 de mayo de 2011

¿te querés quedar un poquito aunque te vayas?

arde,
ir y venir del aire
te respiro, te agito, te tengo en los labios

ausente,
invento la forma, la palabra, el beso
tiempo y silencio me atrviesan el cuerpo

24 de marzo de 2011

en la orilla se paran, las ansias y los besos

No se escribe tu nombre
donde se escribe, con lo que se escribe.
En las aguas escribe
con verde rasgo el árbol.
En el aire las máquinas
improvisan nocturnos,
tocan su seca música
de alfabeto romántico.
En los cielos abiertos,
van trazando los pájaros
códigos de los vuelos.
Tu nombre, no se escribe
donde se escribe con lo que se escribe.

Las estrellas se leen
con largas lentes claras,
que descifran su tedio
de enigmas alejados.
Las tierras más remotas,
con colores azules,
verdes, rosas, entregan
su secreto en los mapas.
Y el pasado se ve
tan escrito en los ojos
que mirar a alguien bien
es elegía o cántico
que brotan del azul,
del verde, de lo negro.
Tu nombre no se lee
donde se lee, con lo que se lee.
La aurora borra noches,
el mediodía auroras,
y las tardes le quitan
forma, ser, a los días.
El tiempo borra el tiempo,
queda sólo un gran blanco.

Pero tu nombre, ¿quién,
dime, quién va a borrarlo,
si en nada se le lee,
si no lo ha escrito nadie,
como lo digo yo,
como lo voy callando?




No se escribe tu nombre, de Pedro Salinas, en Razón de amor 1936

1 de febrero de 2011

no hay ningún momento que se pueda comparar al amor

solo vine a ver el jardín.
tengo frío en las manos.
frío en el pecho.
frío en el lugar donde en los demás se forma el pensamiento.
no es este el jardín que vine a buscar
a fin de entrar, de entrar, no de salir

por favor, no creas que me lamento.
si comprendieras la voluptuosidad de comprobar

me amaron, a lo menos eso dijeron.
muchos me amaron porque no soy parecida más que a mí
y por otros imponderables más bellos que la sonrisa de la Virgen
________________________________________/ /de las Rocas
.
yo ahora creo amar y me siento acabada, epilogada
¿cómo aprender los gestos primarios
de las pasiones elementales?
.
No me consuela.

8 de noviembre de 2010

una vida más vida nos reclama

Todo nos amenaza:
el tiempo, que en vivientes fragmentos divide
al que fui
del que seré,
como el machete a la culebra;
la conciencia, la transparencia traspasada,
la mirada ciega de mirarse mirar;
las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba,
el agua, la piel;
nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan,
murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba.

Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,
ni el delirio y su espuma profética,
ni el amor con sus dientes y uñas nos bastan.
Más allá de nosotros,
en las fronteras del ser y el estar,
una vida más vida nos reclama.

Afuera la noche respira, se extiende,
llena de grandes hojas calientes,
de espejos que combaten:
frutos, garras, ojos, follajes,
espaldas que relucen,
cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.

Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,
de tanta vida que se ignora y se entrega:
tú también perteneces a la noche.
Extiéndete, blancura que respira,
late, oh estrella repartida,
copa,
pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,
pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida

Más allá del amor, de Octavio Paz, 1948



leo, leo, leo,
leo el primer verso de la sigueinte hoja
pero no puedo
y vuelvo
y leo

3 de noviembre de 2010

Para la libertad, para Cristina


Para la libertad sangro, lucho y pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho. Dan espumas mis venas
y entro en los hospitales y entro en los algodones
como en las azucenas.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño
y aún tengo la vida.

26 de junio de 2010

reescritura por aniversario

no hay rincón en esta casa,
que no te haga regresar.
cada grano de memoria,
y la casa es un arenal.
fuí a tus playas por el día,
y allí me quedé cuatro años
fui lamiendo tus heridas,
fuiste dándome un remanso.
a la sombra de tu luna,
se acunó mi corazón.
se curaron mis arrugas,
y la casa se iluminó.
germinaron más poesías,
de las que yo merecía.
se paró el reloj de arena,
1461 días.



y de lo que no se pueda hablar, mejor amar.